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Escultismo
para muchachos (Incompleto) |
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Prefacio
Alguna
vez fui muchacho
La mejor época de mi juventud fue
cuando recorrí el mar a lo largo de las costas de Inglaterra como
Scout marino en compañía de mis cuatro hermanos. No éramos
realmente Scouts marinos, pues los Scouts marinos no habían sido
creados todavía. Pero contábamos con un bote de vela de nuestra
propiedad en el que vivíamos y hacíamos travesías sin importarnos
la estación o la clase de tiempo. A veces gozábamos y a veces teníamos
dificultades a causa del mal tiempo; pero aceptábamos por igual lo
difícil y lo fácil.
Más tarde, en mis horas libres,
durante mis días escolares, practiqué el Escultismo en los bosques
cazando conejos y gusándolos; observando los pájaros; siguiendo
las huellas de los animales y otras cosas semejantes. Después,
cuando ingresé en el ejércitoo, tuve entrenamiento sin fin con la
caza mayor, en los bosques de la India y el Africa, y viviendo entre
los leñadores del Canadá. Luego practiqué el verdadero Escultismo
en las campañas de Africa del Sur.
Me divertí tanto en esta clase de
vida que pensé: ¿Por qué los muchachos de mi tierra no la han de
gustar también?" Sabía que todo muchacho por cuyas venas
corre sangre roja, siente deseos de aventura y de vivir al aire
libre y me decidí a escribir este libro para enseñar cómo puede
hacerse.
Y vosotros lo habéis tomado con
tanto entusiasmo que ahora no solamente existen cientos de miles de
Boy Scouts sino más de tres millones en el mundo entero.
Por supuesto que un muchacho no
debe esperar convertirse en hábil guardabosque en una región
apartada, de la noche a la mañana, sin aprender algunas de las
artes y prácticas difíciles que acostumbran estos hombres. Si
estudiáis este libro, encontraréis en él sugestiones sobre cómo
hacer las cosas y de esa manera aprenderéis por vosotros mismos en
vez de recurrir a un profesor que os enseñe.
Os daréis cuenta de que el objeto de
convertirnos en un Scout eficiente y capaz, no es solamente para
gozar y correr aventuras, sino que, como los guardabosques, los
exploradores y los guardafronteras a los que tratáis de imitar, os
estáis capacitando para ser útiles a vuestro país y poder servir
a vuestros semejantes cuando éstos necesiten vuestra ayuda. Tal es
la meta de los hombres mejores.
Un verdadero Scout es visto por los
demás muchachos y por las personas mayores como un muchacho
en quién se puede confiar que cumplirá su deber sin importarle la
dificultad o el peligro; que está siempre contento y alegre, por
grande que sea la dificultad con que se enfrente.
He
puesto en este libro todo lo que os pueda hacer falta para
convertiros en Scouts de esta clase. Leed, pues, el libro, practicad
sus enseñanzas y yo espero que gocéis tanto siendo Scouts como yo
he gozado.
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Fogata
N°1
Arte
Scout
Trabajos
Scouts
Yo
me imagino que todo muchacho desea ayudar a su país de una u otra
manera. Un medio fácil de conseguirlo es hacerse Scout.
Como sabéis, se llama Scout al soldado escogido por su inteligencia
y su valor y al que se le encarga, en tiempo de guerra, de preceder
al ejército para descubrir al enemigo y proporcionar al mando las
informaciones de cuanto ha sabido ver.
Pero, además de Scouts de guerra, hay también Scouts de paz,
hombre que en tiempo de paz hacen una labor que exige las mismas
condiciones de habilidad. Los tramperos de América del Norte, los
colonos de América del Sur, los cazadores de Africa Central, los
descubridores, los colonos, los exploradores de las tierras vírgenes,
los misioneros de Asia y de todas partes del mundo, los hombres de
los bosques australianos, los alguaciles del noroeste de Canadá y
del Africa del Sur y tantos otros, son exploradores pacíficos,
hombres en toda la extensión de la palabra, curtidos en las artes
del explorador, sabiendo vivir en el monte, capaces de
encontrar siempre su camino y sabiendo descubrir e interpretar los
rastros y las huellas. Saben cuidar de su salud sin tener que
recurrir al médico, son fuertes y osados, prontos a hacer
frente al peligro y siempre dispuestos a prestarse auxilio
mutuamente. Están habituados a tener la vida en sus manos y a darla
generosamente si el bien de su país hiciere preciso este
sacrificio.
Abandonan las comodidades para entregarse a su misión y no
hacen esto para divertirse sino para cumplir con un deber para su país,
sus compatriotas o sus superiores.
Es una vida grandiosa; pero no puede emprenderse de buenas a
primeras; es necesario prepararse para ella.
Los que logran éxito son los que han aprendido las artes del
scout cuanto aún eran niños.
El Escultismo es útil en todos los géneros de vida. Un gran físico
dice que éste tiene gran valor para el hombre de ciencia. Un
notable médico señala la necesidad que tiene un doctor o un
cirujano de notar, como lo hace un Scout, los pequeños detalles y
conocer su significado.
Así pues, voy a deciros cómo podéis aprender este arte por
vosotros mismos y practicarlo sin abandonar vuestro país.
Es muy fácil aprender, y muy interesante cuando se está iniciado.
Lo más sencillo es que ingreséis en una Tropa de Scouts.
Las
aventuras de Kim
En una historia de
Kipling titulada Kim, puede verse mucho de lo que es un Scout. Kim,
cuyo verdadero nombre era Kimbal O'Hara, era hijo de un sargento de
un regimiento irlandés en la India. Quedó huérfano siendo aún un
niño y bajo el cuidado de su tía.
Sus compañeros de juego eran todos indígenas; sabía la lengua del
país mejor que ningún europeo. Trabó gran amistad con un viejo
faquir que recorría el país y viajó con él por todo el norte de
la India. Cierto día encontró el viejo regimiento de su padre y
como entrase a ver el campamento inspiró sospechas de que pudiera
ser un ratero y fue detenido. Al se registrado le encontraron su
acta de nacimiento y al saber quien era lo adoptó el
regimiento encargándose de su educación; pero a cada permiso Kim
se vestía de indio y se iba con los indígenas.
Más tarde hizo conocimiento con un tal Mr. Lurgan, comerciante de
joyas y de antigüedades que, por su conocimiento de las gentes del
país estaba afiliado al servicio de informaciones.
Viendo Kim tan bien informado de las cosas y las costumbres indias,
pensó que haría un buen agente del servicio de informaciones, como
si dijéramos un detective para indígenas. Por tanto, dio a Kim
clases de observación y le hizo ejercitar su memoria para recordar
pequeños detalles, cosas importantes en el adiestramiento de un
Scout
Adiestramiento
de Kim
Lurgan empezó por
enseñar a Kim una bandeja llena de joyas, se las hizo ver durante
un minuto, después las cubrió con un pañuelo y le preguntó cuántas
y que clase de piedras había visto. Al principio sólo se acordaba
de algunas y su descripción era muy imperfecta; pero después de
algunos ejercicios consiguió acordarse muy bien de todas, así como
de cualquier otra clase de objetos que se le mostraran.
Al fin fue nombrado miembro del Servicio Secreto; se le dio un signo
de reconocimiento: un relicario o insignia que debía llevar colgado
al cuello y una frase que dicha de cierta manera, revelaba su
condición de agente del Servicio.
Kim
en el Servicio Secreto
Un día encontró
Kim un compañero desconocido, en el vagón de un tren. Era un indígena
que estaba bastante herido en la cabeza y en los brazos. Este explicó
a los demás viajeros que había sufrido un accidente en el coche al
dirigirse a la estación: pero Kim, como buen Scout, notó que las
heridas no eran equimosis, como debiera suponerse en una caída,
sino cortes limpios. Mientras el otro se vendaba la cabeza,
Kim reparó que llevaba una insignia semejante a la suya; y se
arregló de modo que el hombre pudiera ver la que él llevaba.
En seguida el otro deslizó en su conversación algunas palabras
secretas y Kim le respondió con otras. El extranjero atrajo
entonces a Kim aparte y le explicó que era portador de un
despacho secreto y que habiendo sido descubierto por ciertos
enemigos del gobierno, habían intentado matarle; probablemente
tendrían conocimiento de su presencia en el tren, y telegrafiarían
a sus cómplices de todas las estaciones del trayecto. Se trataba de
entregar el despacho a un oficial de policía y evitar caer preso
por los enemigos. Kim tuvo la idea de proponerle un buen
disfraz.
Hay en la India multitud de santos medicantes que recorren el país.
Van casi desnudos, cubiertos de ceniza, con marcas pintadas en la
cara. El pueblo, que admira su santidad, les socorre con
muchas limosnas en dinero o en víveres. Kim mezcló harina y
ceniza tomada de la pipa de un indígena, desnudó a su amigo y le
embadurnó; después con una cajita de pinturas que llevaba consigo
le pintó en la frente las marcas apropiadas; le cubrió las heridas
con harina y ceniza para que fueran menos visibles. Le despeinó el
cabello para darle el aspecto sucio de un mendigo y le cubrió
de polvo. Su propia madre no le hubiera reconocido.
Poco después llegaron a una gran estación y vieron en el andén
al oficial de policía a quién debían entregar el pliego. El falso
mendigo lo atropelló y el oficial le reprendió en inglés; aquel
le replicó con un montón de injurias en su lengua, pero
introduciendo entre ellas las palabras secretas. El oficial, aunque
aparentaba no comprender la lengua indígena lo entendió
perfectamente, viendo por las palabras secretas que se trataba de un
agente. Fingió, pues, detenerlo y lo condujo al puesto, donde pudo
recibir el informe.
Por último, Kim hizo amistad con otro miembro del servicio, un indígena
de bastante cultura, un Badú, como se les llama en la India, y le
fue de gran utilidad, pues le ayudó a detener a dos oficiales
que hacían espionaje.
Estas y otras aventuras de Kim, vale la pena leerlas, ya que
demuestran los servicios que puede rendir a su país un Scout cuanto
está bien adiestrado y es suficientemente inteligente.
Los
muchachos de Mafeking
Pude apreciar la
utilidad de los muchachos haciendo función de Scouts, con motivo de
la defensa de Mafeking, en 1899 y en 1900.
Mafeking era una pequeña ciudad, como otra cualquiera, en las
grandes llanuras del Sur de Africa.
Nadie había pensado nunca que pudiera ser atacada por un
enemigo; pero esto os demuestra cómo conviene estar prevenidos para
todo cuanto es posible y, no solamente para lo que es probable. Pues
bien, cuando nos vimos atacados en Mafeking, distribuimos la
guarnición en los puntos que precisaba proteger; setecientos
hombres, agentes de policía y voluntarios. Después armamos a los
hombres de la ciudad, unos trescientos aproximadamente. Algunos de
éstos eran viejos colonos a la altura de la situación; otros, en
gran número, dependientes de comercio, oficinistas, etc., no habían
tomado nunca un fusil en sus manos. En total disponíamos de
mil hombres para defender una plaza que tenía ocho kilómetros de
perímetro y encerraba seiscientas mujeres y niños blancos y
unos siete mil indígenas.
La importancia de un hombre en tales circunstancias era inmensa y
cuando disminuyó nuestro número con los muertos y heridos, el
trabajo de los combatientes y de los que tenían que montar las
guardias creció en proporción.
El
cuerpo de cadetes de Mafeking
Fue entonces cuando
Lord Edward Cecil, el oficial de Estado Mayor, reunió a los
muchachos de la plaza y los organizó en un cuerpo de cadetes,
dándoles un uniforme y enseñándoles el ejercicio. Era una alegre
banda y muy útil. Hasta entonces habían sido precisos muchos
hombres para hacer el oficio de ordenanzas. Todas estas faenas
quedaron confiadas a los cadetes y así se dispuso de otros tantos
hombres para reforzar la línea de fuego.
Los cadetes, bajo la dirección de su sargento mayor, un joven
Goodyear, hicieron una labor excelente y ganaron bien las medallas
que se les concedieron al fin de la guerra. Muchos tenían
bicicletas; así, pudieron establecer un correo que
llevaba las cartas de los habitantes de la ciudad a sus familiares
destacados en los límites exteriores, sin exponer estos mismos al
fuego. Este correo tenía sus sellos especiales, representando un
cadete en bicicleta.
Un día decía yo a uno de estos muchachos que acababa de atravesar
un fuego nutridísimo:
"Te matarán uno de éstos días, por pedalear así entre los
obuses".
"Voy tan de prisa", me respondió, "que no pueden
alcanzarme".
No tenían miedo aquellos pícaros; siempre estaban dispuestos a
llevar órdenes, aun cuando cada vez que lo hacían arriesgaban la
vida.
¿Lo
haríais vosotros?
¿Haríais
vosotros otro tanto? Si un enemigo tirase de un extremo al otro de
la calle y yo os mandara llevar un mensaje a la casa de
enfrente ¿Iríais? Estoy seguro que sí; pero no os agradaría
mucho, probablemente.
Hay, pues, que prepararse de antemano. Es como meter la cabeza en
agua helada; si os bañáis todos los días lo hacéis sin pensar,
habéis adquirido la costumbre. Pero decidle que lo haga a quien no
esté habituado y vacilará. De igual modo un muchacho que tenga la
costumbre de obedecer en seguida, cueste lo que cueste, cuando le
pidáis cualquier cosa en servicio activo, por grande que sea el
peligro, irá. Otro que no sepa obedecer, temblará, y hasta se
dejará tratar de cobarde por sus amigos.
No es preciso esperar una guerra para ser un Scout útil. Hay
infinidad de cosas que hacer en tiempo de paz, doquiera que vayáis
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Fogata
N° 2
Lo
que hacen los Scouts
Las
materias que siguen son las que vosotros deberéis conocer para ser
buenos Scouts.
Vida
al aire libre
Acampar es lo más
regocijado en la vida de un Scout. Viviendo al aire libre en medio
de la naturaleza que Dios nos ha dado, en los cerros y entre los árboles,
los pájaros, las bestias, el mar y los ríos -es decir, viviendo en
contacto con la naturaleza, en una tienda de campaña por casa,
guisando nuestros propios alimentos y explorando-, lo que trae
aparejadas salud y felicidad, cosas que no se pueden obtener entre
muros de tabique y el humo de las ciudades.
Excursionar internándose cada vez más en el campo,
explorando cada día nuevos lugares, constituye una aventura
gloriosa. Además, con ello se adquiere tal fuerza y tal
resistencia, que pronto ya no importan el aire ni la lluvia, ni el
frío ni el calor. Todo es recibido como viene, con tal sensación
de confianza que permite enfrentarse sonriente a toda dificultad,
porque uno sabe que al fin ha de triunfar.
Por supuesto para poder gozar de un campamento y de una excursión,
hay que saber por uno mismo cómo levantar una tienda o una cabaña:
como encender una fogata; cómo cocinar los propios alimentos; cómo
amarrar troncos de manera de construir un puente o una balsa; cómo
encontrar el camino durante la noche, lo mismo que durante el día,
en un paraje desconocido; y otra multitud de cosas.
Muy pocas personas aprenden estas viviendo en lugares civilizados
donde cuentan con una casa confortable y una cama muelle en que
dormir; donde sus alimentos les son preparados y cuando quieren
encontrar su camino les basta recurrir a un policía.
Pues bien, cuando estas personas tratan de hacer Escultismo o de
explorar, se encuentran incapacitadas.
Aún vuestro héroe en los deportes, si lo colocáis en la selva al
lado de una persona adiestrada en campismo y que sepa cuidar de sí
misma, sus marcas como bateador no le servirán allí de nada; no
será sino un Pie Tierno.
Conocimiento
de la naturaleza
La manera de
conocer a lo animales es siguiendo sus huellas, arrastrándose hasta
ellos para observarlos en su estado natural y estudiar sus hábitos.
El deporte de cazar a los animales consiste en la ciencia de
acecharlos, no de matarlos. Ningún Scout, voluntariamente, mata un
animal sólo por el gusto de matarlo; si lo hace es para
proporcionarse alimento, o porque aquél sea dañino. Si se observa
con constancia a los animales al aire libre, se llega uno a encariñar
tanto con ellos que es imposible matarlos.
Este conocimiento incluye, además de poder ver las huellas y otras
pequeñas señales, la facultad de leer su significado, como por
ejemplo el paso al que camina un animal, si éste va asustado o
despreocupado, y así sucesivamente. Capacita al cazador para
encontrar su camino en la selva o en el desierto. Le enseña cuáles
son las frutas silvestres de que puede valerse y las raíces que le
pueden servir de alimento; cuál es el alimento favorito de los
animales y que, por tanto, pueda atraerlos.
De la misma manera, en los lugares habitados capacita para leer las
huellas de los hombres, caballos, bicicletas, automóviles y deducir
de ellas lo que está aconteciendo. Se aprende a sacar consecuencias
de pequeños detalles tales como el vuelo inesperado de un pájaro,
lo que significa que alguien se acerca, aun cuando uno no pueda
verlo.
Fijándose en el comportamiento y los vestidos de la gente y
juntando esto con aquello, algunas veces puede uno darse cuenta de
que traman algo que no es bueno. O puede deducirse que se encuentran
afligidos y necesitan ayuda o simpatía pudiendo vosotros ejercitar
el deber primordial de un Scout, ayudar de la mejor manera a alguien
que se encuentra en apuro.
Recordad que es una pena para un Scout, cuando se encuentra entre
otras personas, el que ellas vean antes que él cualquier cosa,
grande o pequeña, cercana o lejana, alta o baja.
Caballerosidad
En la antigüedad,
los caballeros eran verdaderos Scouts y su código muy semejante a
la Ley Scout que tenemos actualmente.
Los caballeros consideraban su honor como el más sagrado de sus
tesoros.
Jamás hacían nada que fuera deshonroso, como decir una mentira o
robar. Preferían antes morir. Siempre estaban listos para defender
a su rey, su religión, su honor.
Todo caballero tenía un pequeño séquito compuesto de un escudero
y varios hombres de armas, exactamente como nuestro Guía tiene su
Subguía (o ayudante) y cuatro o cinco Scouts.
El Código
de los caballeros
El séquito de los
caballeros profesaba este código contra viento y marea, y todos tenían
el mismo pensamiento que su Jefe, a saber:
Su honor les era sagrado.
Eran leales para con Dios, su Rey, su Patria.
Eran particularmente corteses y finos con las mujeres, los niños y
los débiles.
Eran serviciales con todo el mundo.
Repartían dinero y alimentos cuando era necesario y para ello
ahorraban su dinero.
Se adiestraban en el uso de las armas para poder proteger su religión
y su patria en contra de sus enemigos.
Se conservaban fuertes, sanos y activos para poder llevar a cabo y
bien todo esto.
Vosotros, Scouts, no podréis hacer nada mejor que seguir el ejemplo
de los caballeros.
Un punto de gran importancia acerca de ellos era que cada día
prestaban un servicio a alguien, lo que actualmente es una de
nuestras reglas.
Cuando vosotros os levantáis por la mañana, recordad que tenéis
que hacer una buena acción durante el día. Haced un nudo en
vuestra pañoleta o corbata para que os recuerde.
Si encontráis alguna vez que os habéis olvidado de hacer vuestra
buena acción cotidiana, haced dos el día siguiente. Recordad que
por vuestra Promesa Scout estáis comprometidos por vuestro
honor a hacerlo. Pero no penséis que los Scouts solamente deben
hacer una buena acción diaria, su obligación es hacer una; pero si
pueden hacer cincuenta, tanto mejor. La Buena Acción puede ser muy
pequeña, tan sólo poner una moneda en una alcancía para los
pobres, ayudar a una anciana a cruzar la calle, dejar el asiento
para que lo ocupe otra persona, dar agua a un caballo sediento o
retirar del pavimento una cáscara de plátano. Un debe ejecutarse
todos los días y sólo vale cuando no se acepta por ella retribución
alguna.
Salvamento
de vidas
El hombre que salva
la vida a un semejante, como cualquiera puede hacerlo en un
accidente inesperado de lo que ocurren en las grandes ciudades, las
minas, las fábricas y, en general, la vida diaria, no es menos héroe
que el soldado que en lo más rudo del combate corre a rescatar al
compañero caído.
Miles de Scouts han ganado medallas por salvar vidas y yo espero que
muchos más seguirán ganándolas.
Con seguridad muchos de vosotros en alguna ocasión podéis tener la
oportunidad de salvar una vida; pero debéis ESTAR PREPARADOS para
ello. Debéis saber lo que hay que hacer al ocurrir el accidente, y
ejecutarlo ahí mismo.
No basta leer acerca de ello en un libro y creer que ya se sabe. Hay
que practicarlo con frecuencia, repitiendo lo que haya que hacer,
tal como taparos la boca y la nariz con un pañuelo mojado que os
permita respirar en medio del humo; cómo rasgar una sábana en
tiras para formar una cuerda que permita escapar de un incendio; cómo
abrir un respiradero para dar ventilación a un drenaje lleno de
gas; cómo salvar y revivir a una persona aparentemente ahogada, y
así sucesivamente.
Cuando hayáis aprendido todas estas cosas, tendréis
confianza en vosotros mismos y al producirse un accidente, mientras
todos están en estado de excitación, sin saber que hacer, vosotros
podéis intervenir calmadamente y hacer lo que convenga.
Resistencia
Para poder desempeñar
todos los deberes y trabajos de un Scout hay que ser fuerte, sano
y activo. Cualquiera puede ser esto con un poco de cuidado.
Se requiere bastante ejercicio, tomar parte en juegos, carreras,
caminatas a pie y en bicicleta, y otras cosas por el estilo.
Un Scout deberá dormir lo más que pueda al aire libre. Un muchacho
acostumbrado a dormir con las ventanas cerradas contraerá catarro
cuando por primera vez trate de hacerlo al aire libre. Lo que hay
que hacer, pues, es dormir siempre con las ventanas abiertas, tanto
en verano como en invierno. Entonces no hay peligro de constiparse.
Personalmente, yo no puedo dormir con las ventanas cerradas o con
las persianas puestas, y cuando vivo en el campo duermo fuera de la
casa.
Un poco de ejercicio por la mañana y por la noche ayuda mucho a
conservarse apto no tanto para mostrar los músculos desarrollados
como para hacer que los órganos internos trabajen y que la sangre
circule convenientemente por todo el cuerpo.
Todo verdadero Scout toma un baño diario. Y si no puede bañarse,
por lo menos se dará una frotación con una toalla mojada.
Los Scouts respiran por la nariz y no por la boca. En esta forma se
evita la sed y el no quedarse sin respiración fácilmente, así
como el no aspirar toda clase de gérmenes que hay en el aire y
roncar por la noche.
El ejercicio de aspirar profundamente es de gran utilidad para el
desarrollo de los pulmones y para llevar aire fresco (oxígeno) a la
sangre, siempre y cuando este ejercicio se efectúe al aire libre y
no se haga en demasía. Para respirar profundamente, hay que hacerlo
con lentitud y por la nariz, no por la boca, hasta que el tórax se
dilate lo más posible. En seguida, lentamente y en forma uniforme
se respira sin esfuerzo; pero la mejor respiración profunda se
obtiene de manera natural, corriendo.
Patriotismo
Mi país y el
vuestro no salieron de la nada. Lo edificaron con rudo trabajo y
esfuerzo hombres y mujeres y algunas veces con el sacrificio de sus
vidas, es decir, con patriotismo en el corazón.
En todo lo que hagáis, pensad antes que nada en vuestra Patria. No
gastéis todo vuestro tiempo y dinero sólo en divertiros; pensad
primero en cómo los podéis utilizar para el bien común. Cuando
hayáis hecho esto, podéis con derecho y honestamente divertiros a
vuestro modo.
Pudiera ser que no os déis cuenta de cómo un muchacho pequeño
puede ser útil su país; pero convirtiéndose en Scout y
cumpliendo con la Ley Scout cualquiera puede serle útil.
"Mi patria antes que yo", éste debe ser vuestro propósito;
tal vez si os examináis con sinceridad encontraréis que
actualmente estáis haciendo exactamente lo opuesto. Pero
espero que si así fuere os corregiréis inmediatamente y así
perseveraréis en adelante. No os contentéis como los romanos y, en
la actualidad, algunos otros pueblos, con pagar a otros para que
juerguen por vosotros y peleen vuestras batallas. Haced algo
vosotros mismos para conservar ondeando vuestra bandera.
Si tomáis el Escultismo con este espíritu estaréis haciendo algo
que valga la pena.
No lo toméis sólo porque es divertido, sino porque haciéndolo es
preparáis a ser buenos ciudadanos no solamente en beneficio de
vuestro país, sino del mundo entero.
Entonces habréis adquirido el verdadero espíritu de patriotismo
que debe tener todo aquel que vale algo.
El
crimen de Elsdon
(La siguiente
historia que en conjunto es verdadera, ilustra de manera
general los deberes de un Scout)
Un asesinato brutal tuvo lugar hace muchos años en el norte de
Inglaterra. El asesino fue capturado, convicto y ahorcado, debido
principalmente al arte Scout de un pastorcillo.
Conocimiento
de la Naturaleza
El muchacho,
Roberto Hindmarsh, había estado cuidando sus borregos y regresaba a
su casa por una vereda de la montaña, lejos del camino, cuando
acertó a cruzarse con un vagabundo que, sentado en el suelo, con
las piernas estiradas, se dedicaba a comer.
Observación
El muchacho al
pasar se fijó en la apariencia del vagabundo y,
especialmente, en unos clavos que en forma peculiar tenía en las
suelas de sus botas.
Discreción
No se detuvo a
mirar, solamente de pasada y de un vistazo observó los detalles y
continuó sin atraer sobre sí la atención de aquel hombre, quien
lo consideró un muchacho cualquiera.
Deducción
Cuando el muchacho
estuvo cerca de su hogar, a unas cinco o seis millas de distancia,
tropezó con una multitud que rodeaba una cabaña. La
viejecita Margarita Crozier, que allí habitaba, había sido
encontrada asesinada. Se hacían toda clase de conjeturas sobre quién
habría cometido aquel crimen y las sospechas recaían sobre una
pequeña partida de tres o cuatro vagabundos que merodeaban por
aquellos contornos robando y amenazando de muerte a quien se
atreviera a denunciarlos.
El muchacho oyó todo aquello y se fijó en unas huellas peculiares
de pisadas que había en el jardín alrededor de la cabaña. La
huellas de los clavos eran iguales a las que él había observado en
las botas del vagabundo con quién se había cruzado y, de manera
natural, dedujo que aquel hombre tenía que ver con este asesinato.
Caballerosidad
El hecho de que la
víctima fuera una mujer indefensa hizo que se despertaran los
sentimientos de caballerosidad del muchacho en contra del asesino,
quienquiera que éste fuera.
Decisión
y autodisciplina
Así pues, aun
cuando sabía que los amigos del asesino podrían matarlo por
denunciarlo, hizo a un lado sus temores y fue en seguida ante las
autoridades a relatarles lo de las huellas del jardín, informándoles
donde podrían encontrar al hombre que las había dejado, siempre
que se apresuraran a hacerlo.
Salud
y fuerza
El hombre a quien
había visto comiendo se encontraba ya bastante retirado de la
escena del crimen y había pasado desapercibido excepto para aquel
muchacho, por lo que se consideraba a salvo, sin pensar jamás que
el chico fuera capaz de caminar hasta el lugar del asesinato y
regresar, como lo hizo, acompañado de la policía. Por eso no tomó
ninguna precaución.
Pero el muchacho era fuerte, uno de esos muchachos sanos de las
montañas, y así pudo hacer el viaje con rapidez y bien, de tal
manera que encontraron al hombre y lo capturaron sin dificultad.
Era éste Guillermo Winter, un gitano.
Se le juzgó y habiéndolo encontrado culpable fue ahorcado en
Newcastle. Su cuerpo fue traído después y colgado de un poste,
cerca de la escena del asesinato, tal como era costumbre en aquellos
días.
Dos de los gitanos, sus cómplices, fueron capturados con parte de
lo robado y también fueron ajusticiados en Newcastle.
Bondad
Pero cuando el
muchacho vio colgado del poste el cuerpo del asesino, se sintió
lleno de tristeza por haber causado la muerte de un semejante.
Salvamento
de vidas
Sin embargo, el
magistrado lo mandó llamar y lo felicitó por la buena obra que había
hecho en favor de sus conciudadanos, salvando algunas otras vidas al
suprimir del mundo a tan peligroso criminal.
Deber
Le dijo: "Habéis
cumplido con vuestro deber, aun cuando personalmente os puso en
peligro y os causó mucha pena. Sin embargo, eso no debe
preocuparos. Era vuestro deber ayudar a la policía a hacer
justicia, y el deber debe cumplirse antes que todo y sin tomar en
consideración las consecuencias, aun cuando signifique la pérdida
de la propia vida.
Ejemplo
De
esta manera aquel muchacho cumplió con todas y cada una de las
partes del deber de un muchacho Scout.
Ejercitó: Conocimiento de la Naturaleza, observación sin ser
visto; deducción; caballerosidad, sentido del deber; resistencia y
bondad.
No pensó que aquel acto que había ejecutado, enteramente por
propia voluntad, sería relatado años más tarde como ejemplo del
cumplimiento del deber.
De la misma manera, vosotros deberéis recordar que vuestros
actos pueden ser observados por otras personas y tomados también
como ejemplo.
Cumplid, pues, con vuestro deber, pronto y en toda ocasión.
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Fogata
N° 3
Convirtiéndose
en Scout
Para ser un Scout tendréis que
inscribiros en una Patrulla o en una Tropa de vuestra vecindad con
el permiso escrito de vuestros padres.
Pero antes de convertiros en Scout debéis pasar las pruebas
de Pie Tierno. Son estas unas pruebas sencillas para demostrar que
valéis la pena y que estáis decididos a continuar. No se trata de
nada difícil y podréis encontrar todo lo que deseéis saber acerca
de ellas en estas páginas.
Cuando vuestro Jefe de Tropa esté satisfecho de que podéis
hacer todas estas cosas con propiedad se os investirá como Scout y
tendréis derecho a usar la insignia de Pie Tierno.
La
Ley Scout
La Ley Scout contiene los preceptos
que deben cumplir los Scouts de todo el mundo y que tendréis que
observar al inscribiros como Scout. La Ley Scout va al
principio de este libro. Estudiadla cuidadosamente, de manera que
entendáis el significado de cada uno de sus puntos.
Promesa
Scout
En vuestra investidura como Scout,
haréis vuestra Promesa delante del resto de la Tropa.
Esta Promesa es muy difícil de cumplir, pues es muy seria y ningún
Scout lo es, si no hace cuanto puede por cumplir con ella.
Ya véis, el Escultismo no es sólo diversión: requiere también
bastante de vosotros; pero yo sé que se puede confiar en que haréis
cuanto podáis por cumplir vuestra Promesa.
Divisa
La Divisa Scout es:
"Siempre Listo"
Lo que significa que vosotros estaréis siempre preparados, tanto
mental como corporalmente, para CUMPLIR VUESTRO DEBER.
Siempre listos mentalmente, por medio de la disciplina, siendo
obedientes a las órdenes que se os den y habiendo recapacitado de
antemano sobre cualquier accidente oo situación que pueda ocurrir,
de tal manera que podáis hacer lo adecuado en el momento preciso y
tengáis la voluntad de ejecutarlo.
Siempre listos físicamente, haciéndoos fuertes, activos y capaces
para ejecutar la acción adecuada en el momento oportuno.
Insignia
Scout
La Insignia Scout es una flor de lis
que se usa en los mapas y en las brújulas para señalar el norte.
Se ha escogido como insignia de los Scouts porque señala la dirección
hacia lo alto, marca el camino que hay que seguir para cumplir con
el deber y ser útil a los semejantes. Las tres hojas recuerdan las
tres partes de la Promesa Scout.
La Flor de Lis ha llegado a ser la insignia de los Scouts en casi
todos los países del mundo. Para distinguir una nacionalidad de
otra, ha sido superpuesto a la flor de lis, el emblema de la nación.
Esto se nota por ejemplo en las insignias de Argentina, Brasil,
Colombia, Chile, Estados Unidos, Guatemala, Nicaragua, Perú y otras
más.
Debajo de la Flor de Lis va una voluta con la inscripción de
nuestra divisa, y sus puntas están vueltas hacia arriba, como los
labios del Scout que sonríe cuando, diligente, cumple con su deber.
Unido a la voluta hay un cordón con un nudo en la punta para
recordaros la Buena Acción que debéis ejecutar diariamente en
beneficio de alguien.
Seña
y saludo Scout
La Seña Scout se hace levantando la
mano derecha a la altura del hombro, con la palma vuelta hacia la
frente, el pulgar sobre el meñique y los otros tres dedos señalando
hacia arriba para recordar las tres partes de la Promesa Scout. La
seña Scout se hace al otorgar la Promesa Scout, o como saludo.
Cuando la mano, en esta forma, se levanta hasta la frente, entonces
constituye el Saludo Scout.
Cuándo
hay que saludar
Todos los que usan la insignia Scout
se saludan entre sí la primera vez que se encuentran durante el día.
El primero en ver al otro es el primero en saludar sin distinción
de rango.
El Scout saluda en señal de respeto al izarse la bandera, cuando se
toca el himno nacional, al pasar la bandera, a las banderas
scouts llevadas en desfile y al paso de un entierro. En todas estas
ocasiones, ya sea para saludar o permanecer firme. Si el Scout no
está bajo las órdenes de nadie, saludará por propia iniciativa.
En todo caso, los jefes, cuando estén cubiertos, siempre deberán
saludar.
El saludo con la mano se usa solamente cuando el Scout no
lleva bordón, se hace llevando con elegancia la mano izquierda
enfrente del cuerpo, en posición horizontal, con los dedos en forma
que antes se ha descrito y, de tal manera, que la punta de los tres
de en medio apenas toque el bordón.
Cuando está de uniforme, el Scout saluda, vaya cubierto o no,
excepto en los servicios religiosos, en los cuales deberá
permanecer firme.
El
significado del saludo
Una persona me dijo una vez que
"él era como el mejor y que, por lo tanto, jamás levantaba un
dedo para saludar a sus llamados superiores, que no era esclavo para
inclinarse ante ellos"; y otras cosas por el estilo.
Tal cosa es absurda, a pesar de ser común entre personas que no han
sido educadas como Scouts.
No me puse a argumentar con él, pero pude haberle dicho que su idea
sobre el saludo era totalmente errónea.
El saludo se hace entre personas de categoría. Es un privilegio
poder saludar a una persona. En la antigüedad, los hombres libres
podían usar armas y cuando se encontraban, levantaban la mano
derecha en señal de que no tenían armas y que se encontraban
como amigos. Igual hacían los hombres armados al cruzarse con
una persona indefensa o una dama. Los esclavos o siervos no podían
usar armas y por lo tanto, pasaban entre los hombres libres sin
necesidad de hacer ninguna seña.
En la actualidad, las personas no llevan armas, pero aquellos que
tendrían derecho a portarlas, como los caballeros, escuderos,
militares, los que viven de sus rentas, trabajan para
mantenerse, etc., continúan saludándose levantando la mano derecha
hasta el sombrero y aun quitándose éste. Los vagos no tienen
derecho a saludar y deberán pasar sin ser notados, como sucede en
general, y sin fijarse en los hombres libres y trabajadores.
Saludar significa sencillamente demostrar que uno es persona educada
y piensa bien de los demás. No hay nada degradante en ello.
Si un extraño le hace a uno la Seña Scout, se deberá en seguida
corresponder y darle la mano izquierda con el saludo Scout. Si en
seguida muestra su insignia, o en alguna forma demuestra ser Scout,
se le deberá tratar como un hermano Scout y prestarle ayuda.
Investidura
de un Scout
He aquí una sugestión para el
ceremonial de la investidura de un aspirante a Scout:
La Tropa se forma en herradura con el Jefe y su Ayudante en la
abertura.
El aspirante con su Guía se colocan en el centro de la herradura,
enfrente del Jefe. El Ayudante sostiene el bordón y el
sombrero del Aspirante. El Jefe da la orden de avanzar y, entonces,
el Guía conduce al Aspirante hasta donde está el Jefe, quien
pregunta al recluta; "¿Sabe usted lo que significa su
Honor?"
El Aspirante responde: "Significa que se puede confiar y que
soy veraz y honrado" (o alguna frase por el estilo).
"¿Conoce la Ley Scout?"
"Sí"
"¿Puedo confiar en vuestro Honor, que haréis cuanto podáis
por cumplir vuestra Promesa Scout?"
El Aspirante hace la seña Scout y con él toda la Tropa, mientras
recita la Promesa Scout.
El Jefe dice: "Confío en vuestro Honor, que cumpliréis la
Promesa. Desde ahora pertenecéis a la gran Hermandad mundial de los
Scouts".
El Ayudante le coloca el sombrero y le entrega el bordón.
El Jefe le tiende la mano izquierda.
El Jefe da la orden: "A vuestra Patrulla, de frente a la Tropa
y saludad".
La Tropa le contesta el saludo.
El Jefe da la orden : "A vuestra Patrulla, de frente,
marche".
El nuevo Scout y su Guía se incorporarán a su Patrulla.
Adelante
en el Escultismo
Una vez investido, el Scout
debe ascender un grado más, el de la segunda clase. Para ello hay
que aprender muchas cosas útiles. La insignia de la segunda clase
es la voluta de la divisa.
Ningún Scout deseará permanecer de segunda clase por largo tiempo
y pronto se convertirá en Scout de primera clase. Esto significa
ardua labor en señalamiento, lectura de mapas, excursiones,
primeros auxilios y muchas otras cosas. La insignia de primera clase
es la flor con la voluta debajo.
También podréis ganar insignias de especialidades por vuestras
aficiones.
Los requisitos para las insignias de especialidades se encuentran en
manuales o en los folletos del Principios, Organización, Reglamento
y Especialidades Scouts.
Uniforme
Scout
El uniforme Scout se parece mucho al
que usaban los hombre a mis órdenes en los alguaciles del Africa
del Sur. Aquéllos pensaron que era cómodo, útil y protegía
contra el tiempo. Por eso lo he escogido como uniforme de los
Scouts.
Con pequeñas alteraciones, el uniforme original Scout ha sido
adoptado por todos los Scouts del mundo. Por supuesto que en los
climas extremos ha habido necesidad de modificarlo de acuerdo con
las estaciones, pero en conjunto las diferentes naciones de los
climas templados se visten igual.
Comenzando por la cabeza, está formado: por sombrero color caquí
de alas anchas, que constituye una magnífica protección contra el
sol y la lluvia. Se le conserva en su lugar con la ayuda de una
agujeta de zapatos anudada en la frente sobre el ala y que pasa por
la nuca. Esta agujeta es muy útil de diferentes maneras cuando uno
está de campamento. El sombrero lleva cuatro marcaciones hacia
adentro, que guardan simetría.
En seguida viene la pañoleta doblada en triángulo, con la punta
sobre la espalda. Cada tropa tiene un color diferente de pañoleta
y, como el honor de la Tropa está ligado a la pañoleta, deberá
conservársela limpia y arreglada. Se le conserva unida a la
garganta por medio de un anillo hecho de cuerda, metal, hueso o algo
por el estilo. La pañoleta protege el cuello de lo rayos del sol y
puede ser utilizada de muy diversas maneras, como vendaje o como
cuerda de salvamento.
La camisa Scout (o sweater) es amplia y no hay más agradable que
ella con las mangas arrolladas. Todos los Scouts se enrrollan las
mangas para obtener mayor libertad de acción; pero, también como
señal de que están prestos a cumplir con su divisa. Solamente se
las desenrollan cuando hace mucho frío o cuando el sol les puede
quemar los brazos. En tiempo frío, la camisa puede usarse con otras
prendas más calientes, las cuales se llevarán, bien por encima o,
mejor debajo de ella.
Los pantalones cortos son esenciales cuando se ejecuta un trabajo
rudo, o se escala, se excursiona, o se acampa. Cuestan menos y son más
higiénicos que los pantalones de montar, o los ordinarios. Dejan
las piernas en mayor libertad y proporcionan ventilación.
Otra ventaja es, que cuando el piso está húmedo, se puede andar
sin medias y ninguna de las prendas de vestir se humedece.
Las medias se sostienen por medio de ligas con puntas verdes que
asoman por debajo de la vuelta de aquellas.
Personalmente, considero los zapatos más apropiados que las botas,
pues proporcionan mayor ventilación a los pies y por tanto
disminuyen el peligro de los enfriamientos y las grietas originadas
por la humedad de las medias, o el reblandecimiento de los pies,
como consecuencia de las botas ajustadas.
Uso
del uniforme
El equipo Scout, por su uniformidad,
constituye actualmente un lazo más en la hermandad entre los
muchachos de todo el mundo.
La corrección en el porte y la elegancia individual del Scout,
honran nuestro Movimiento. Demuestran el orgullo que siente el
Scout por serlo él y por su Tropa.
Un Scout desidioso, desaliñado en el vestido, puede, por el
contrario, traer descrédito al Movimiento ante los ojos del público.
Si me mostráis a un individuo así, os diré que no ha asimilado el
verdadero espíritu del Escultismo y que no se siente orgulloso de
ser miembro de esta Gran Hermandad.
Bordón
Scout
El
bordón Scout es un aditamento útil del equipo Scout;
personalmente, lo he encontrado de valor inestimable al atravesar
las montañas, caminar por terrenos desconocidos y especialmente en
trabajos nocturnos en el bosque, o entre la maleza. Por otra parte,
si se graban en él signos que representen otros tantos eventos, el
bordón, gradualmente, se convierte en un registro y un tesoro para
el Scout.
El bordón Scout es un palo fuerte, de más o menos la altura de
vuestra nariz, graduado en centímetros y decímetros para poder
medir.
El bordón es útil para multitud de cosas tales como construir una
camilla, conservar a raya una multitud, saltar una zanja, medir la
profundidad de un río y conservarse en contacto con el resto
de la Patrulla, en la oscuridad. Si sostenéis el bordón con ambas
manos horizontalmente, podrá servir de escalón a otro Scout que
desee escalar un muro alto y quien a su vez os podrá tender la mano
desde arriba.
Varios bordones podrán servir para construir un puente ligero, una
cabaña o un mástil.
Existen muchos otros usos para el bordón. De hecho, pronto aprenderéis
a echar de menos vuestro bordón.
Si tenéis oportunidad, labraos vuestro propio bordón; pero
recordad que para ello antes necesitáis obtener permiso.
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